Camarón ha sido siempre devoto del Nazareno, cuya imagen se venera en la Iglesia Mayor. «Allí acudió Camarón justo después de la boda para casarse el sólo – explica Manuel Ruíz quién le acompañó aquel día – vino a decírselo al Nazareno y le habló: me he casado ¿te parece bien?
Vengo pá que me des tu bendición y él me comentó que el Nazareno se la había dado….»
Por último, la peña Camarón de la Isla que fue inaugurada después de su muerte, en 1995, es un centro neurálgico que se convierte en catedral de la figura de Camarón.
Museo con centenares de fotos y recuerdos donde también se puede disfrutar de la gastronomía andaluza de la bahía y del cante y baile de discípulos del genio de Camarón.