El Castillo de Pliego se construyó en un espigón rocoso que domina visualmente la cuenca del río Pliego por encima del poblado de La Mota, y del incipiente núcleo de la villa de Pliego. La fortaleza, construida a finales del siglo XII, garantizaba por su emplazamiento la observación o vigía, por ser paso natural del valle de Mula con Lorca-Totana, y sirvió como refugio de los pobladores de la zona. En el Trazado de la fortificación se aprovecharon con habilidad las condiciones naturales para la defensa ya que se asienta en un relieve de acusadas pendientes y abruptos tajos.
El Museo de la almazara Santiaguista se sitúa en el centro de Pliego, este edificio conserva intacto el ambiente de una almazara tradicional, y en su interior se da a conocer con claridad como se elaboraba el aceite, transportando su visita a tiempos remotos, cuando los fenicios y musulmanes se ocupaban de su prelación.
El edificio, construido en el siglo XVIII, se compone de planta baja y piso noble, sobre el cual está la cámara (ático), que servía como almacén. Se remata con una torre cuadrada en la que se abren ventanas a los cuatro vientos, para dar luz a la escalera. El sótano alberga una bodega con grandes tinajas donde se guardaba el vino y el aceite.
Es una sencilla edificación familiar, que solo conserva del siglo XVIII, la placa y ornamentación de su portada. Esta curiosa decoración del dintel, que hay sobre la puerta principal, es una custodia con dos cabezas en su base, en la que figura una inscripción con la fecha de su construcción 1.757, y nos indica que la obra fu patrocinada por la Hermandad del Santísimo Sacramento.
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La Casa de la Tercia se localiza en la calle Mayor . Esta arquitectura está relacionada con las construcciones del grano, llamada Casa de la Tercia, sirviendo como depósitos control y guarda del cereal, también se encargaba de cobrar impuestos a los pobladores, aseguraba la renta de los recaudadores y la reserva en épocas de escasez. Esta función, de recoge todos los diezmos (la contribución de los habitantes) y convertirlos en tercios ( 1/3 para la Orden, 1/3 para el Rey y 1/3 para la Iglesia), hizó que la construcción fuera conocida como la casa de la Tercia.
La iglesia parroquial esta encomienda a Santiago Apóstol. Esto se debe a que a principios del siglo XIV la villa fue adquirida por la Orden de Santiago, quedando los mudéjares, población exclusiva de Pliego desde sus orígenes, sujetos a las directrices de la Encomienda de Aledo.
La ermita está bajo la advocación mariana de la Virgen de Los Remedios. La estructura original del la ermita ha sido remodelada a través de los años. No hay datos sobre la original, pero es de suponer que su fundación fuera en el siglo XVI. La actual es de estilo barroco, siendo edificada en el siglo XVIII.
Esta fuente formaba parte del antiguo sistema hidráulico de la villa. Un buen ejemplo de uso sostenible del agua, que era utilizada para todo, pero sin perder en ningún momento sus cualidades. A través de la conducción satisfacía simultáneamente las necesidades de las personas y animales, tenía un uso industrial moviendo dos molinos harineros y regaba la tierra, continuando la sobrante su ciclo natural.
El reloj del sol de Pliego era de los más antiguos de la Región de Murcia. Tallado y pintado en piedra y sobre una columna redonda, se usó durante mucho tiempo para regular las tandas (turnos) de riego de los campesinos que tenían derecho al agua de la balsa. El estilo nace de un sol con cara humana. Según la inscripción data de «MDCCLI» (1751).